¡Luchemos contra los ataques terroristas de EE. UU. e Israel contra Irán!

¡Luchemos contra los ataques terroristas de EE. UU. e Israel contra Irán!

!EE. UU. asesino, quita tus manos de Irán! ¡Fuera de Asia Occidental!

!El ataque imperialista contra Irán debe ser aplastado! ¡Es hora de movilizarse!

 

En la mañana del 28 de febrero, el Israel sionista y el imperialismo estadounidense lanzaron un ataque contra Irán de forma evidentemente precoordinada. Era sabido que el proceso de negociación, que ya llevaba tiempo en curso entre Estados Unidos e Irán, estaba siendo utilizado por el imperialismo estadounidense para fortalecer sus fuerzas en torno a Irán y prepararse para la guerra. En su primera declaración tras iniciar los ataques, el presidente estadounidense, Donald Trump, anunció que habían emprendido "operaciones de combate importantes" y declaró abiertamente que su objetivo era un cambio de régimen en Irán. Aunque apenas ha comenzado, se entiende que el imperialismo ha completado sus preparativos para un ataque a largo plazo.

 

El imperialismo y el sionismo han atacado una vez más a los pueblos y estados de nuestra región. Mientras Irán libra una guerra de defensa nacional contra la agresión imperialista, no puede haber neutralidad. Como revolucionarios de Turquía y Asia Occidental (Oriente Medio), en esta guerra, apoyamos a Irán contra los ataques terroristas de Estados Unidos e Israel. La única solución que sirve a los intereses de nuestra clase trabajadora y que es progresista es el aplastamiento del bandidaje imperialista y sionista por la fuerza de las armas. La defensa nacional de Irán, y todo movimiento que emprende en el marco de dicha defensa, es totalmente legítima. Nunca olvidamos la legítima lucha del pueblo iraní por el pan y la libertad, y seguiremos apoyando esa lucha. Sin embargo, quien invoque y distorsione la lucha del pueblo iraní como pretexto para respaldar la agresión contra Irán, o predique la neutralidad, es enemigo tanto del pueblo iraní como de todos los pueblos de Asia Occidental.

 

Una gran mayoría de los Estados de nuestra región, temiendo las represalias de Irán, expresaron tímidamente que no deseaban un ataque contra Irán y declararon que no permitirían que sus territorios se utilizaran para dicho ataque. Sin embargo, varios Estados, como Jordania, han cometido la traición de abrir completamente sus territorios a los preparativos de una agresión imperialista. Todos los Estados de Asia Occidental tienen la obligación de apoyar sin vacilaciones a Irán contra la agresión imperialista y sionista. No debe olvidarse que esta agresión también forma parte de una operación para desarmar y someter a Palestina y a la resistencia palestina. Mantenerse neutral en esta guerra implica aliarse implícitamente con el sionismo contra Palestina. Quienes apoyan e incitan la agresión imperialista, o observan el ataque desde la barrera, cargarán con la vergüenza de traicionar a los pueblos árabe, persa, turco y kurdo de nuestra región. La única respuesta a esto es que las olas revolucionarias que han sacudido nuestra región dos veces en los últimos 15 años se levanten una vez más y, para rescatar a Asia Occidental de esta desgracia, derroquen a los gobiernos colaboracionistas.

 

Aunque el gobierno turco ha declarado que no desea la guerra en Irán, ha optado por observar este bandidaje desde la barrera. Además, se ha preparado para la guerra no para ayudar a Irán contra el imperialismo estadounidense y el sionismo israelí —enemigos declarados de nuestros pueblos—, sino para impedir que quienes pudieran verse obligados a huir de Irán crucen la frontera, sometiendo así a una gran vergüenza a los trabajadores de este país. Mientras nuestro hermano Irán defiende su dignidad contra el imperialismo con las armas en la mano, nuestros trabajadores deben ver la verdadera cara de quienes, invocando diferencias sectarias y esgrimiendo justificaciones geopolíticas, afirman que debemos permanecer neutrales, ¡sirviendo así al imperialismo y al sionismo! Los trabajadores de este país, que han vivido la lucha de liberación nacional, que conocen muy bien la ocupación imperialista y la resistencia armada contra la ocupación, hoy no tienen otro interés que la derrota del imperialismo y la victoria de Irán. Un Asia Occidental donde los imperialistas y sionistas regresen con las manos vacías ante la resistencia iraní será un Asia Occidental donde el imperialismo y sus colaboradores no podrán intervenir con la misma facilidad contra las futuras victorias de nuestra clase obrera. ¡La defensa nacional de Irán debe prevalecer! El gobierno de Turquía debe cerrar de inmediato las bases de İncirlik y Kürecik a los imperialistas, que son armas en manos del imperialismo contra Irán, y limpiar esta mancha negra de la frente de la nación.

 

Como se vio en Rojava, el imperialismo estadounidense y el sionismo israelí no son amigos del pueblo kurdo. Durante años, Estados Unidos, que se presentó como amigo y aliado de diversas organizaciones kurdas, cambió de bando cuando llegó el momento decisivo en Siria y se unió al intento de acorralar al pueblo kurdo. Es posible que el imperialismo siga un rumbo similar en Irán. El pueblo kurdo y sus organizaciones no deben permitir que el imperialismo siembre la hostilidad entre ellos, Irán y los demás pueblos de la región. El imperialismo no ha apoyado, sino obstaculizado, la búsqueda de libertad del pueblo kurdo, incluido su derecho a la autodeterminación.

 

Presentar la agresión imperialista como si fuera un apoyo a la lucha del pueblo iraní por el pan y la libertad es la mayor de las traiciones. Como resultado de la agresión imperialista, el sustento del pueblo trabajador iraní se reducirá y su seguridad vital desaparecerá. Además, el imperialismo, que aspira a un "cambio de régimen" en Irán, buscará desencadenar una dinámica de colapso dentro del país, empujando al pueblo iraní a la migración, como en Siria. En otras palabras, no solo se reducirá el sustento del pueblo iraní y su libertad disminuirá aún más, sino que este pueblo, que siempre ha caminado con la frente en alto, también será sometido a una humillación nacional. Ningún verdadero amigo del pueblo iraní podría desear esto. La derrota del imperialismo no es contra, sino a favor de la lucha del pueblo iraní por el pan y la libertad.

 

En Turquía, en Asia Occidental y en todo el mundo, la tarea de los trabajadores es alzarse por la derrota del imperialismo y el sionismo y por la victoria de Irán. Como revolucionarios de la región, nos pronunciamos firmemente a tomar partido contra la agresión imperialista y llamamos a todas las fuerzas antiimperialistas a unirse a esta lucha.

 

¡Abajo el imperialismo estadounidense!

¡Abajo el sionismo israelí! ¡Por la Destrucción del Estado sionista de Israel!

!Viva la defensa nacional de Irán!

¡Turquía debe retirarse inmediatamente de la OTAN! ¡Por el abandono a la OTAN, por su disolución!

!La base de İncirlik que desangra a Asia Occidental y la base de Kürecik que protege a Israel deben cerrarse de inmediato!

¡Por la incautación de los activos financieros estadounidenses en Turquía! ¡Las propiedades e inversiones estadounidenses deben ser expropiadas sin compensación bajo control obrero!