Akdeniz: Dünya devriminin yeni havzası!

The Mediterranean: new basin of world revolution!

البحر الأبيض: الحوض الجديد للثورة العالمية

مدیترانه: حوزه جدید انقلاب جهانی

Il Mediterraneo: nuovo bacino della rivoluzione mondiale!

Μεσόγειος: Νέα λεκάνη της παγκόσμιας επανάστασης!

Derya Sıpî: Deşta nû a şoreşa cihânê

Միջերկրական ծով: նոր ավազանում համաշխարհային հեղափոխության.

El Mediterráneo: Nueva cuenca de la revolución mundial!

La Méditerranée: nouveau bassin la révolution mondiale!

Mediterrâneo: bacia nova da revolução mundial!

Respuesta de Savvas Matsas a comentarios y preguntas, al cierre de la mesa redonda

 

 

El debate sobre el futuro de la clase obrera

no sólo en Grecia, en Europa o en América Latina sino a lo largo del mundo, depende

del cómo se enfrenta este punto de inflexión de la Historia marcado por la

guerra.

 

No es casualidad que, en este debate, la

cuestión de la guerra se plantea una y otra vez de diferentes maneras por Jorge

Altamira y otros presentadores.

 

Quiero decir lo siguiente: hay una enorme confusión

en todo el mundo, una desorientación de la izquierda internacional en relación

precisamente a cómo caracterizar esta guerra.

 

Hay una parte que denuncia la “invasión imperialista

rusa contra los derechos nacionales ucranianos” y por eso apoyan crítica o

acríticamente a la guerra de poder de la OTAN.

 

Del otro lado tienes secciones que

responden a la izquierda internacional, incluida trotskistas, o como el partido

comunista stalinista en Grecia, que toman una posición “equidistante”.

 

Esto me recuerda un poco la posición de Max

Shachtman en el famoso conflicto en el SWP [Socialist Workers Party de los

EEUU] al comienzo de la segunda guerra mundial cuando Shachtman y sus

seguidores en el estadounidense SWP demandaron una insurrección contra ambos

bandos, es decir contra Hitler y contra Stalin. Y ahora, se dice que los dos

bandos son muy malos y los dos son imperialistas y asumen la misma postura de

ese momento.

 

Sólo tengo que decir que esta guerra es la

manifestación explosiva de un doble impasse: por un lado, está el impasse del

capitalismo estadounidense y global por encontrar la solución a su crisis

histórica estructural y también superar la declinación histórica del sistema. La

decadencia de los EEUU, no es la decadencia de un país solo, es la decadencia

del capitalismo que en los Estados Unidos alcanzó su punto más alto y estamos

en un largo y prolongado período de decadencia capitalista mundial y también de

decadencia de los Estados Unidos. Yo puedo decir que se hizo muy evidente a

partir de la derrota del imperialismo estadounidense en Vietnam, al fiasco del

imperialismo americano en Afganistán o Irak o en África ahora.

 

Desde el otro lado, se tiene el impasse de

la restauración capitalista en el espacio postsoviético, en la Rusia postsoviética:

incluso algunos de los think tanks de los imperialistas están de acuerdo en que

tenemos que ver la restauración capitalista no sólo como un evento o un momento

en que todo terminó en 1991, y por lo tanto tenemos una Rusia capitalista por

un lado y el imperialismo del otro. Hasta Serhei Plohyi, historiador ucraniano que

enseña en Estados Unidos, dice que para el capital la disolución de la Unión

Soviética no es un incidente momentáneo, es un proceso. Y ahora, este proceso

llegó al punto de una conflagración que abrió las puertas de una tercera guerra

mundial y de un Armagedón nuclear

 

La restauración capitalista definitiva es la

línea oficial de la élite gobernante, el ascenso de la burguesía y el fin del

régimen bonapartista de Putin, pero por allí tampoco pueden triunfar, ven que el

fin del proceso de restauración capitalista es imposible tanto en Rusia post

soviética como en China. Porque significa la destrucción de estos países, su

fragmentación y colonización e intentan resistir a los métodos reaccionarios

burocráticos militaristas donde también hay un impasse que vemos hoy en día en la

famosa contraofensiva de las fuerzas ucranianas financiadas y entrenadas con la

alta tecnología del armamento de la OTAN y del imperialismo americano, vemos que

este fracasó por un lado, y del otro lado, un impasse dentro del régimen ruso

que se expresó en el motín Prigozhin y ahora la muerte de Prigozhin.

 

No somos neutrales en esta pelea. Estamos a

favor de la derrota de la OTAN, nada neutrales. Una derrota de la OTAN ayudará

mucho a fortalecer la lucha mundial de la clase trabajadora. De lo contrario,

se produciría de una fragmentación y una posible colonización de Rusia, lo que

sería un golpe para nosotros, para el movimiento obrero internacional, incluyendo

las fuerzas trotskistas. Así que no somos neutrales, ni tomamos la misma distancia,

aunque eso es una posición minoritaria.

 

Estamos por la derrota de la OTAN y estamos

por la movilización revolucionaria de las masas tanto en el antiguo espacio

soviético como en Europa, en Estados Unidos y en el Sur global contra el

enemigo común. La correcta solución a esta pesadilla que lleva a la humanidad

al borde del abismo de una catástrofe combinada con la catástrofe climática,

con todo lo que enfrentamos en esta tercera década del siglo XXI, la única

salida a este doble impasse es la renovación de la Revolución socialista

mundial, quiero decir renovar la lucha para completar la obra iniciada en

octubre de 1917 por los bolcheviques, por Lenin, por Trotsky, la clase obrera y

el campesinado que acabó a través del Zarismo y el capitalismo con en el

eslabón más débil de la cadena imperialista

 

Esta es nuestra posición por la que

luchamos, por esta posición y por esta razón creo que también volvimos a ser el

objetivo del servil Estado griego, servidor del imperialismo, después de la

victoria electoral de la derecha, tenemos una situación caótica que se

desarrolló en Grecia y al mismo tiempo se celebró la última Cumbre de los

Balcanes en Grecia con las fuerzas de Zelensky, Mitsotakis etc., la cual

muestra que Grecia y los Balcanes son una parte integral de este mundo. Por

esta razón somos tan insistentes de esta manera para que nos calumnien por ser

pro Putin etc. Rechazamos todas estas calumnias estamos a favor de una vía

hacia el socialismo, por una salida revolucionaria de este laberinto que

expresan las contradicciones de un sistema en declinación que producirá la

muerte el capitalismo, que con razón Trotsky había indicado. Muchas gracias.